15/8/16

Relaciones, un camino de ida y vuelta.






El otro día encontré, por casualidad,  este blog que me parece muy interesante, si quieres saber como mejorar tus relaciones, échale un vistazo.
Este relato va de la manera en que creamos una historia a partir de suposiciones, que al final, nada tienen que ver con la realidad.

El perro y el conejo.

Dos vecinos, que eran amigos, decidieron comprar a sus hijos unas mascotas. Uno compró un conejo y el otro, un cachorro de pastor alemán.





El que compró el conejo protestó, porque pensaba que el perro se comería la mascota de su hijo, pero el del perro contestó que al ser cachorros los dos animales, crecerían juntos y acabarían siendo amigos.  Y así fue, era normal ver al conejo jugando con el perro.

Un día, el dueño del conejo se marchó de fin de semana con su familia, dejando al conejo en casa.

Cuando el domingo por la tarde, la familia del dueño del perro estaban merendando, entró el pastor alemán con el conejo entre los dientes, muerto y sucio de tierra.

Horrorizados, culparon al perro de haber dado muerte al conejo. ¿Qué hacer? Los vecinos llegarían en poco tiempo ¿qué les iban a decir?

Lo primero que hicieron fue bañar y dejar bien limpio al conejo, para a continuación, dejarlo en el patio del vecino, en la casita hecha para él.

Apenas llegaron los vecinos,  oyeron gritar a los niños, uno de ellos se acercó para contar lo sucedido:
"El viernes, poco antes de irnos, el conejo se murió y lo enterramos, ahora acabamos de encontrarlo otra vez en su casita".

Espero que te haya gustado.

















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